Plan Nacional de Riego: la oportunidad de ahorrar con el bombeo solar de agua

 

Fuente: www.infocampo.com

Agua y sol, siempre presentes en el horizonte del hombre de campo, parecen imponerse, hoy más que nunca, en la agenda de prioridades de los productores. La primera por las recientes inundaciones, pero también, como contraste, por el anuncio de un ambicioso Plan Nacional de Riego, por parte del Gobierno Nacional. El segundo, porque frente a la fuerte suba de las tarifas eléctricas, cada vez más el campo vuelve a mirar al sol, acelerando el recambio de las fuentes de consumo energético en busca de disminuir los costes y aumentar la competitividad.

Según un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Argentina está en condiciones de incorporar 6,9 millones de hectáreas a la superficie bajo riego, con una inversión que alcanzaría los 31.161 millones de dólares. El Ministerio de Agroindustria de la Nación tomó nota de esta situación y elaboró el Plan Nacional de Riego (PNR), que en su primera etapa desarrollará proyectos en 255.000 hectáreas, distribuidas en cuatro provincias: Entre Ríos, Neuquén, Río Negro y Chubut, con una inversión estimada de unos 1200 millones de dólares.

Los datos de la FAO indican que la superficie regada en la Argentina en la actualidad es de 2,1 millones de hectáreas, lo que representa apenas el 5 por ciento del área cultivada. Y ponen el foco en la falta de eficiencia, ya que el 70 por ciento del agua se pierde en la conducción y distribución, afirmando que la modernización los sistemas de irrigación permitiría regar aproximadamente 724.000 hectáreas más con la misma cantidad de agua.

Pero aunque FAO señala también las condiciones ambientales del país y la disponibilidad de agua como únicas en el mundo, para los productores resulta cuesta arriba la inversión ante los recientes aumentos de tarifas, ya que el riego implica un mayor gasto energético. Es ahí donde se ponen en juego las energías renovables. Como bien se dice, el sol alumbra para todos y el PNR puede ser una oportunidad para poner en marcha proyectos que no sólo aumenten la superficie de riego sino que también permitan el ahorro de energía y la baja de los costes utilizando sistemas sustentables, como el bombeo solar de agua.

“Los sistemas de bombeo solar de agua tienen la ventaja de ser independientes, confiables y sobretodo limpios, ya que no requieren combustible, eliminando el riesgo de contaminación. Es una opción económica sobre los molinos de viento y generadores accionados por motor, sobre todo en lugares donde el consumo de combustible para alimentar los generadores que abastecen esas bombas requiere de una logística importante, complicada y un alto costo. Además, se pueden alimentar bombas de hasta 150HP muy utilizadas para riego a gran escala, en donde el consumo eléctrico, si lo hubiera, es elevado, fomentando un ahorro considerable. Hoy se están implementando con éxito para los sistemas de riego agrícola en las provincias de Buenos Aires, San Juan y Catamarca por ejemplo”, explica Pablo Alberto Greco, Presidente de Hissuma Solar, con más de 17 años de experiencia en el sector.

Lo cierto es que hay expectativas de que con el plan en marcha se agilicen los créditos, crezca la inversión y se genere mano de obra local, creando infraestructura donde no existe y produciendo con valor agregado, siempre atentos al impacto ambiental, por lo que la alternativa solar estará en primer plano.

Claves:

¿Qué es el bombeo solar de agua solar?

Bombeo solar de agua es el proceso de bombeo de agua con el uso de la energía generada por la luz solar. El sistema se encuentra compuesto por: a) uno o varios paneles solares b) una bomba de agua solar c) un regulador/controlador para la bomba. Los paneles solares generan energía eléctrica durante el día debido a la recepción de radiación y entregan la energía a la bomba por medio del regulador y controlador. La bomba de agua comienza a extraer agua del pozo de acuerdo a la intensidad de la energía provista por el sol (más en los días despejados y menos en los días nublados). El agua es acumulada generalmente en un tanque australiano o de reserva para que pueda ser utilizada en el momento que se la necesite. Estas bombas son de corriente continua y no poseen banco de batería. Se utilizan mucho en zonas donde necesito agua en forma continua. Hay sistemas pequeños con 1000-1500 litros de agua/día, hasta sistemas de 5000 litros de agua/hora o más. Existen también sistemas con bombas de corriente alterna de 380 o 220V. Poseen paneles solares y un inversor, que a medida que se produce energía solar inyecta esa energía solar en la bomba, y la hace mover a diferentes velocidades, de acuerdo a la cantidad de radiación solar existente.

Aplicaciones rurales

El suministro de agua para: riego, animales, consumo hogareño rural, procesos industriales o agro industriales aislados, etc. En el caso del riego se pueden alimentar bombas de hasta 150HP para riego a gran escala, evitando el gasto de miles de litros de combustible diario a través de los generadores que se utilizan en las bombas situadas en lugares aislados o alejados de la red.

¿Se puede reemplazar las bombas de 220V con las bombas solares?

Si, es posible y comparativamente el costo es muy competitivo. En lugares aislados donde no existe conexión a la red eléctrica las ventajas son aún mayores, ya que si se utiliza un generador, el costo operativo del combustible, aceite y mantenimiento es amortizado en forma muy rápida con una bomba solar. Asimismo si se compara las bombas de agua solar con respecto a los molinos de viento mecánico, el costo es inferior así como el mantenimiento.

¿Cuál es la vida útil de un panel solar?

Un panel solar tiene una vida útil mayor a 25 años. El vidrio utilizado es muy resistente, se trata de vidrio templado y está preparado para trabajar a la intemperie.

¿Necesito un tanque de almacenamiento de agua?

El almacenamiento de agua en una cisterna o tanque tiene muchas ventajas. Es menos costoso y más eficiente que el almacenamiento de energía en las baterías. Dado que el agua es siempre una cuestión crítica, se recomienda un tanque que pueda ser capaz de almacenar un mínimo de 3 a 6 días del valor de agua necesario o lo que se considere necesario para días nublados o en caso de un fallo del sistema.

 

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