ELEMENTOS NUTRITIVOS ESENCIALES PARA LAS PLANTAS

Las plantas verdes en presencia de luz son organismos autosuficientes si disponen de agua, CO2 y algunos elementos minerales. Éstos, junto a C-O-H que provienen del CO2 y del agua, son los nutrientes esenciales. Para que un elemento nutritivo sea esencial tiene que cumplir con los criterios de esencialidad, los cuales  fueron establecidos por Arnon y han sido punto de controversias por razones derivadas de su rigidez. Los criterios de esencialidad se resumen a continuación:

1.-Un elemento nutritivo es esencial cuando su deficiencia impide a la planta completar las etapas vegetativa o reproductiva de su ciclo de vida.

2.-El síntoma de deficiencia de un nutriente esencial se previene o corrige solamente al suministrar ese elemento.

3.-El elemento debe estar envuelto directamente en la nutrición de la planta.

En el suelo, los nutrientes están distribuidos en las diferentes fracciones de la fase sólida y de alguna forma están relacionados con los nutrientes en la solución del suelo. En la solución también hay nutrientes formando complejos con la materia orgánica. Los nutrientes en la solución se pueden mover por difusión y convección o flujo de masas hacia la región límite suelo-raíz (rizósfera), donde por procesos de absorción van a pasar al interior de la planta, y luego por procesos de transporte interno son llevados a las diferentes partes del vegetal. En las hojas pueden ocurrir depósitos de nutrientes que luego pueden ser redistribuidos.

Los elementos nutritivos esenciales son carbono (C), oxígeno (O), hidrógeno (H), nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), hierro (Fe), manganeso (Mn), molibdeno (Mo), cobre (Cu), boro (B), zinc (Zn) y cloro (Cl). Cada uno de ellos cumple funciones muy específicas dentro del vegetal, algunas de las cuales se presentan en un brevísimo resumen a continuación:

C-H-O-N-P-S forman parte de las proteínas y por lo tanto son constituyentes esenciales del protoplasma. El resto de los elementos, junto al fósforo y al azufre, forman parte de las cenizas de la planta.

Carbono, hidrógeno y oxígeno: son obtenidos del CO2 y del agua convirtiéndose en carbohidratos simples por fotosíntesis, posteriormente van a constituir aminoácidos, proteínas y protoplasma. No son elementos nutritivos minerales, y con excepción del control del agua que se pudiera hacer por medio del riego y del drenaje, y en menor grado del control que pudiera hacerse de la concentración de CO2 de la atmósfera, hay poca importancia práctica en la alteración que se pueda hacer en cuanto a la suplencia de estos elementos a las plantas. El suministro del resto de los elementos para que los dispongan las plantas, se puede modificar por medio de su aplicación en fertilizantes de diversos tipos.

Nitrógeno: es absorbido por el sistema radical de las plantas fundamentalmente como NO3 y NH4+, una vez  dentro del vegetal es convertido a N, NH o NH2, luego este nitrógeno reducido es elaborado en compuestos más complejos y finalmente en proteínas. Muchas de estas proteínas son enzimas, otras nucleoproteínas algunas de las cuales están presentes en los cromosomas. Además, el N es parte integrante de la molécula de clorofila.

Fósforo: es constituyente de ácidos nucléicos, fitina y fosfolípidos. Limitaciones en su suministro pueden conducir a una reducción marcada del crecimiento de las plantas. Es considerado esencial para la formación de semillas y se encuentra en cantidades relativamente elevadas en semillas y frutos. Por su presencia en adenosíntrifosfato y adenosíndifosfato, es un elemento clave en los procesos de transferencia de energía, vitales para el crecimiento.

Potasio: aparentemente no forma parte integral de los componentes de las plantas como protoplasma, grasas, celulosa, etc., y sus funciones parecen ser más bien de naturaleza catalítica. Es esencial para algunas funciones como metabolismo de carbohidratos o formación y transporte de almidones, metabolismo del nitrógeno y síntesis de proteínas, control y regulación de actividades de varios elementos minerales esenciales, neutralización de ácidos orgánicos, activación de enzimas, promoción del crecimiento de tejidos meristemáticos, ajuste del movimiento estomático y relaciones hídricas.

Pedro Raúl Solórzano Peraza.

Fuente: www.mundoagropecuario.com

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