La trascendencia de una buena bomba sumergible para el riego

Disponer de un equipo adecuado y de calidad supone para el regante comenzar la casa por los cimientos.

El principio de bombeo de un grupo sumergible consiste en la transformación de la energía electromecánica del motor en energía cinética del fluido, creando así una diferencia de presión de dicho fluido entre la entrada y la salida de la bomba. La salida de la bomba o cuerpo de impulsión, generalmente incluye una válvula de retención, que evita el retroceso del agua bombeada cuando la bomba detiene su funcionamiento. Además, evita que se produzcan daños en el cuerpo hidráulico como consecuencia del posible golpe de ariete, según explica Juan Luis Pérez, jefe de Ventas de Silver Hidráulica.

“Es conveniente que el usuario que vaya a realizar una nueva instalación, o tenga que sustituir su bomba de riego, conozca que en bombas sumergibles existen dos tipos de diseño general: bombas radiales y bombas semiaxiales”, recuerda el experto de  equipos de bombeo. La distinción entre ambos viene determinada por la dirección del flujo a la salida del impulsor.

 

 

Acero inoxidable

Por su diseño, las bombas radiales son menos resistentes a la abrasión producida por la arena, aunque en ocasiones, su empleo resulta necesario cuando se trata de bombear pequeños caudales de agua a gran altura. “En las condiciones de bombeo de la mayor parte de los sondeos utilizados para riego en nuestra comunidad, es aconsejable la colocación de bombas semiaxiales, siempre que los caudales no sean excesivamente bajos”, prescribe.

Como es sabido, el grupo sumergible consta de dos partes: la bomba o cuerpo hidráulico y el motor sumergible. “Ambos tienen similar importancia para que el equipo de riego sea fiable, duradero y de alta eficiencia energética”, señala Juan Luis Pérez. Por ello, le conviene al agricultor que utiliza este tipo de bombas, conocer determinadas características de estos motores.

En aplicaciones de riego, básicamente, se utilizan dos tipos de motor: de estátor encapsulado y estátor rebobinable. “El rendimiento de los motores de estátor encapsulado es un poco mejor que el rebobinable, pero en su contra tienen el hecho de que la reparación en muchas ocasiones resulta inviable”, avisan.

Un factor limitante de la vida útil del motor sumergible es la falta de refrigeración. Está muy extendida la idea de que, como trabaja dentro del agua, tiene la refrigeración asegurada. Nada más lejos de la realidad. Para garantizar la refrigeración del motor, es necesario que circule a su alrededor un caudal de agua que mantenga una velocidad de al menos 0,15 metros por segundo.

No hay que olvidar tampoco las posibilidades reales de ahorro energético, que ofrecen los nuevos motores síncronos de alta eficiencia, desarrollados por el fabricante americano Franklin Electric. “El rendimiento que consiguen, es entre un 12% y un 30% superior al de los motores asíncronos convencionales”, concluye.

Cuando el agricultor de regadío se plantea la compra de un equipo de bombeo, en numerosos casos el factor precio resulta decisivo. Esto es debido al desconocimiento que tienen la mayor parte de los usuarios del porcentaje que supone el precio de compra de la bomba, respecto al coste total del ciclo de vida.

 

 

Fuente: www.campocyl.es

 

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