La reutilización del agua y la agricultura inteligente son vías cruciales para mejorar la calidad del agua y economizar recursos hídricos según el COPA – COGECA

Con motivo de un acto de lanzamiento del informe 2018 de la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre el estado del agua, el Copa y la Cogeca han destacado los grandes avances realizados por los agricultores europeos y sus cooperativas para mejorar la calidad del agua dulce en Europa.

El informe demuestra que la calidad del agua dulce en Europa está mejorando constantemente gracias a la aplicación de la legislación europea en materia de agua en los Estados miembros, pero queda mucho trabajo por hacer.

Durante su intervención en el acto, el Presidente del Grupo de Trabajo «Medio ambiente» del Copa y de la Cogeca Niels Peter Norring, ha dicho “En la última década, los agricultores y las cooperativas en Europa han realizado progresos medioambientales notables como consecuencia de las normas estrictas establecidas en el marco de la Política Agrícola Común (PAC). El sector agrícola continuará contribuyendo a un uso más sostenible del agua. Una de las principales prioridades en el marco de la futura PAC es abordar los problemas medioambientales».

«La agricultura de precisión juega un papel crucial en este contexto. La aplicación de técnicas de agricultura inteligente nos permitirá gestionar los recursos naturales de una manera más eficiente y minimizar el impacto sobre el medio ambiente. Para esto, será necesario mejorar la formación y los servicios de asesoramiento así como el intercambio de conocimientos, y prever suficientes incentivos financieros. El almacenamiento y la reutilización del agua son también estrategias importantes para reducir la cantidad de agua dulce utilizada y seguir mejorando la eficiencia del uso del agua a nivel de la explotación agrícola», ha añadido Norring.

«Pero siguen sin resolverse algunos problemas importantes. La lixiviación de nutrientes resultante de sistemas de alcantarillado defectuosos, viejos o pequeños en las aguas subterráneas es un problema que no está lo suficientemente reconocido. Además, el agua de lluvia no tratada que proviene de las zonas urbanas y los residuos de medicamentos de uso humano contienen elevadas concentraciones de sustancias nocivas para la calidad del agua. La repercusión negativa del cambio climático en los ecosistemas acuáticos, en particular los lagos y los ríos, también sigue estando infravalorado. Y la situación empeorará debido al aumento de la frecuencia de las sequías. Por esta razón, debemos ser realistas y aceptar que no será posible alcanzar los objetivos establecidos en la Directiva Marco sobre el Agua en un futuro próximo», ha concluido Niels Peter Norring.

 

 

Fuente: http://www.agronewscastillayleon.com

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