Regar los cultivos nos costará un 50% más con las nuevas tarifas eléctricas

El «tarifazo» de las eléctricas aumenta el número de horas al precio más caro

«cuando más agua necesita el campo»

Los regantes sufrirán «un nuevo sobrecoste» en su factura eléctrica tras el nuevo sistema establecido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Se trata de un nuevo «tarifazo», como lo ha calificado la patronal agraria Asaja Sevilla, ya que «podría incrementar la factura de los agricultores hasta un 50%, al introducir nuevos tramos horarios y, además, se incrementan los periodos más caros y se reducen los más baratos».

Así lo denuncia el secretario general de la entidad, Eduardo Martín, que critica que la medida llega «cuando todos los agricultores han iniciado ya sus riegos, pues estamos en el momento del año más crítico, a las puertas del verano, cuando más necesidad de agua tienen los cultivos para sobreponerse a las altas temperaturas».

El nuevo modelo de factura eléctrica no afecta sólo al regadío, sino a todos los consumidores de electricidad, que pasarán a tener un peaje con discriminación horaria en los términos de potencia contratada y de energía consumida.

Sin embargo, los regantes son los segundos demandantes nacionales de energía, sólo por detrás de las las infraestructuras ferroviarias (ADIF), por lo que «van a ser especialmente afectados», teniendo en cuenta, además, que en un entorno de crisis de precios en origen y de crisis económica derivada de la pandemia, «cualquier nuevo incremento va a afectar sobremanera a la economía de muchas explotaciones agrarias que ya están al límite».

En este sentido, Asaja Sevilla recuerda que el regadío andaluz copa 1.100.000 hectáreas en la comunidad, y que una hectárea de riego produce unas cinco veces y media lo que una hectárea de secano. Además, el regadío aporta el 67% de la renta agraria y el 63% del empleo en la comunidad.

Los cambios en la tarifa

El principal cambio que implica el nuevo modelo es que se incrementa el número de periodos y de los tres tradicionales (P1: horas punta, que son las más caras; P2: horas llana, con un coste intermedio; y P3: horas valle, las más baratas) pasan a seis periodos (del P1 al P6), en el que se incrementa el número de horas del día en los periodos energéticos más caros.

Esto quiere decir que se alarga el tramo de horas punta (que ahora serán P1 y P2) un 15%. Además, las horas llanas (P3 y P4) aumentan un 60% y, por contra, el tramo valle (P5 y P6), el más barato, reduce un 20% el número de horas.

Además, las horas punta y las llana ya no serán en continuo como hasta ahora, sino que el periodo punta, en el que el coste de los peajes y los cargos serán más altos, estará comprendido entre las 10 y las 14 horas y las 18 y 22 horas; el tramo llano, con un coste intermedio, se situará entre las 8 y las 10 horas, las 14 y las 18 horas y entre las 22 y 24 horas; y la tarifa valle, la más barata de las tres, es la que no cambia, y se ubicará entre medianoche y las 8 de la mañana y se aplicará durante los fines de semana y festivos.

No obstante, «el riego se hace de continuo y se planifica unas determinadas horas seguidas, por lo que al tener más tramos horarios y con más periodos caros, va a ser muy difícil escapar de las horas caras, por lo que la factura se verá incrementada», insiste Eduardo Martín, que apunta que «si el coste medio del riego está entre 175 y 200 euros por hectárea, podríamos pasar a pagar entre 240 y 275 euros por hectárea».

Esto supone «un nuevo castigo económico en la factura eléctrica del regadío andaluz», denuncia el secretario general de Asaja Sevilla, que lamenta que desde la desaparición de las tarifas eléctricas específicas para el regadío en el año 2008 «se ha producido un encarecimiento insoportable de la factura eléctrica en la agricultura». Un incremento cuyo origen está en la subida del coste de las tarifas eléctricas de peaje de acceso (la potencia contratada) y en el mayor consumo eléctrico del regadío, debido al esfuerzo en materia de modernización que han realizado las comunidades de regantes.

Periodo de inactividad

Otro cambio importante es que en el término de potencia, es decir, la fuerza (Kw) que se tienen que contratar para el riego, desaparece la horquilla de uso del 85% hasta el 105%. Antes, en las temporadas en que no se regaba, si por ejemplo un agricultor tenía contratados 100 Kw y no consumía nada, «solo se pagaba el 85% de lo contratado». Sin embargo, «a partir de ahora se pagará el 100%, o lo que es lo mismo, se nos incrementa el coste de la factura en este periodo de inactividad, en el que no regamos, en un 15%», explica Martín.

Además, antes cuando un agricultor se pasaba de periodo con su riego, le hacían unas penalizaciones una vez al mes. Ahora «los excesos de demanda de potencia se calculan cada 15 minutos». Asaja Sevilla alerta del peligro de esta medida con el siguiente ejemplo: «Si un regante se sobrepasa 2 Kw sobre su contrato, éste deberá abonar por ese cuarto de hora una cantidad aproximada de 13,88 euros. Por tanto, si se pasa en un día diez veces en esos cuartos de hora, el importe por sobreexceso sólo de ese día sería de 138 euros».

Por último, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico introduce un nuevo concepto que hasta ahora no se había aplicado y que es la Energía Capacitiva. «Esta energía es la que producen los motores para sí mismos, y aunque no producen un trabajo para la extracción del agua, sí nos la facturan», apunta el secretario general de la patronal agraria, que añade que penaliza en el periodo valle P6.

Para Asaja, este «brutal» incremento de costes tendrá un reflejo directo «no solo en la cuenta de resultados del agricultor, que ya es grave, sino también en la necesaria modernización del regadío y en el despegue, ya en curso, de las inversiones en energías renovables para mejorar su sostenibilidad». «Lo que estaba previsto para inversiones tendrá que dirigirse ahora a sufragar los mayores gastos en el suministro eléctrico para producir lo mismo», enfatiza.

agua

Recomendaciones

Ante esta nueva realidad, Asaja Sevilla hace una serie de recomendaciones a los agricultores para evitar las penalizaciones y adoptar diferentes medidas que puedan redundar en un ahorro de la factura eléctrica, animándolos a que se asesoren muy bien con técnicos cualificados ante todo este «galimatías de periodos y horarios».

Entre las recomendaciones destaca «elegir muy bien la potencia necesaria, además de los tramos horarios más convenientes para cada agricultor, evitando sobrepasar la potencia contratada, con el fin de que los perjuicios sean los menores posibles».

En este sentido, Asaja Sevilla ha llegado a un acuerdo con una comercializadora nacional para «que nos ayude en el asesoramiento sobre cómo abaratar la tarifa eléctrica de los agricultores, pues tenemos casos muy particulares en los que es necesario llegar a un estudio pormenorizado caso por caso», avanza el secretario general, Eduardo Martín.

Via. EL Pais/Sevilla

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